Monovisión Avanzada
Una nueva técnica para hacer frente a la presbicia.
Autor: Dr. Jorge García
"...hoy en día disponemos de una técnica sencilla, efectiva, segura y rápida para hacer frente a la presbicia en un gran número de situaciones diarias."
La presbicia, o vista cansada, es la incapacidad progresiva para la visión de cerca que comienza en torno a los 40-45 años de edad, pudiéndose adelantar en personas con hipermetropía. Consiste en la disminución de la capacidad para enfocar objetos cercanos y se debe a cambios estructurales del interior del ojo. Como consecuencia, la lectura u otras actividades cercanas se van haciendo cada vez más difíciles, ya que es preciso alejar los textos a una distancia superior a 33 centímetros para poder verlos con cierta nitidez. Estos síntomas se acentúan en condiciones de baja luminosidad y al final del día.
El tratamiento, de forma clásica, siempre ha consistido en la utilización de lentes convexas con una graduación variable de +1 a +3 dioptrías. Cuando, además de la presbicia, existe un defecto refractivo previo como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, será necesario usar unas gafas para lejos y otras para cerca, o bien lentes bifocales o progresivas.
Cada vez más, los pacientes se declinan por opciones quirúrgicas para solucionar el problema de la presbicia, que además corrigen al mismo tiempo la graduación previa para lejos que pudieran tener estos pacientes. A grandes rasgos existen dos grupos de soluciones quirúrgicas:
- Mayores de 55 años, algún grado de catarata o grandes defectos refractivos: en estos casos la cirugía indicada es la extracción del cristalino y el implante de una lente multifocal. (ver cataratas y lensectomía refractiva)
- Entre 40 y 55 años, ausencia de cataratas y defectos refractivos moderados: la opción deseada en estos casos es la cirugía con láser excímer sobre la córnea. En este grupo se encuentra la Monovisión Avanzada que ofrecemos en nuestro centro.
¿Que es la monovisión?
La monovisión consiste en corregir un ojo (ojo dominante) para la visión lejana – es decir, dejarlo sin dioptrías – y el otro ojo (ojo no dominante) corregirlo para la visión de cerca – esto es, dejarlo con un grado leve de miopía -, de tal forma que, siempre mirando con los dos ojos a la vez y después de un corto período de adaptación, se obtiene una adecuada visión de lejos y cerca que nos permite prescindir de las gafas en un gran número de situaciones de la vida cotidiana. La monovisión se puede conseguir de forma transitoria con gafas o lentes de contacto, o de forma definitiva mediante cirugía refractiva corneal con láser excímer. No obstante, hay un bajo porcentaje de pacientes que no se adaptan a esta situación, sobre todo por la falta de percepción de profundidad en la visión lejana. Para solucionar este problema aparece la Monovisión Avanzada.
¿Qué es la Monovisión Avanzada?
La Monovisión Avanzada con el software Custom-Q de Wavelight añade a la técnica de monovisión la ventaja de mejorar su tolerancia y adaptación. Y esto lo consigue mediante un tratamiento personalizado de la córnea de cada paciente, de tal forma que, cambiando la asfericidad corneal y teniendo en cuenta los movimientos de la pupila, se consigue aumentar la profundidad de foco, y así mejorar ostensiblemente la visión de lejos y cerca de estos pacientes.
El procedimiento
Como ya he comentado anteriormente, el procedimiento quirúrgico consiste en corregir mediante láser (en nuestro caso el láser Allegretto Eye-Q) las dioptrías del ojo dominante y dejar intencionadamente una leve miopía en el ojo no dominante. El éxito de esta cirugía se basa en un estudio personalizado de las características individuales de cada ojo de forma preoperatoria. Esto nos permite cambiar la forma de la córnea (asfericidad) del paciente de manera específica, disminuyendo su poder dióptrico en la periferia (córnea hiperprolata) y consiguiendo de esta forma aumentar la profundidad de foco. Se obtiene así una buena visión de lejos y cerca, que nos permite dejar de utilizar gafas durante gran parte del día. Los pacientes operados con este procedimiento muestran una excelente tolerancia y satisfacción.
La técnica quirúrgica es sencilla y no difiere de una cirugía refractiva convencional para eliminar las dioptrías. La recuperación visual es rápida y uno se puede incorporar a sus actividades cotidianas entre 1 y 5 días después de la intervención.
En conclusión, hoy en día disponemos de una técnica sencilla, efectiva, segura y rápida para hacer frente a la presbicia en un gran número de situaciones diarias.

En la visión lejana la combinación de miopía (los rayos centrales de luz se focalizan delante de la retina) y de córnea hiperprolata (los rayos periféricos de luz se van focalizando detrás de los centrales) genera una gran profundidad de campo.

En la visión cercana la miosis (o cierre pupilar) excluye los rayos de luz periféricos, con lo que sólo los centrales se focalizan en la retina.
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